Pues bien, nació en El Arahal (Sevilla) el 26 de enero del 1964 y es una leyenda dentro del sevillismo. Es el jugador que más participaciones ha tenido en el equipo hispalense y hace ocho temporadas que dirige el filial del Sevilla, el Sevilla Atlético, al cual llevó de Tercera División a Segunda A, estando seis temporada en Segunda B.
Como jugador abandonó el Sevilla en 1997 después de 14 temporadas, pero acabó su carrera en el Jaén, donde jugó una campaña. Fue 15 veces internacional y llegó a jugar el mundial de Italia 90.

Su carrera tanto como jugador como en su etapa de entrenador se ha visto muy marcada por el sevillismo, ya que siempre jugó en el Sevilla menos una temporada, y su primer equipo como entrenador fue el Sevilla Atlético, de donde ha pasado al primer equipo.
Manolo Jiménez ha hecho que sus pupilos en el filial del Sevilla sacaran buenos resultados y jugaran un buen fútbol (cosa que hoy en día hace falta en la liga española), es por eso que los sevillistas deben dar un voto de confianza a este joven entrenador que viene con ideas frescas a hacer más grande, si cabe, la historia de un Sevilla que estos últimos años ha tenido en Juande Ramos el director de orquesta.